junio 30, 1999

El Piso 13 - The Thirteenth Floor

Publicada en 1999.

Hipótesis de la realidad

En los últimos tiempos, la pantalla cinematográfica ha sido visitada por un grupo de cintas que han sido elaboradas sobre una noción controversial: ¿Qué es la realidad? Los títulos incluyen Ciudad en Tinieblas (Dark City), que presenta la idea de memorias implantadas, El Show de Truman (The Truman Show), con un estudio de T.V. disfrazado como el mundo real y reciéntemente Matrix (The Matrix), donde nuestro mundo es sólo una ilusión virtual sembrada en la mente para evitar que nos enteremos de una verdad cruel: que somos baterías para computadoras.

Ahora podemos agregar a la lista El Piso Trece (The Thirteenth Floor), un suspenso matizado con una capa de ciencia-ficción donde los protagonistas son programadores de software que han creado un mundo virtual -una recreación de la ciudad de Los Angeles en el año 1937-, llena de "unidades" o simulaciones computarizadas de seres humanos que resultan ser más humanos de lo que sus creadores jamás imaginaron.

El cerebro detrás del universo simulado es Hannon Fuller. Cuando éste es brutalmente asesinado, toda la evidencia apunta a Douglas Hall, su amigo y colega.

Para aclarar su participación en el crimen, Douglas se ve obligado a conectarse al mundo virtual y rastrear ahí un mensaje que Fuller le dejó, y que es la clave que puede explicar su inesperada muerte. Al final, Douglas encontrará la respuesta a todos los misteriosos acontecimientos, pero mientras los mismos se revelan, el mayor descubrimiento que hará tendrá que ver con su propia realidad.

El Piso Trece guarda bajo sus cimientos unas cuantas sorpresas y es cándida hasta ciertos puntos, pero lo suficientemente meritoria como para permitirnos un momento de reflexión cuando finaliza la cinta, y tener un instante de duda sobre nuestro propio mundo. ¿Es esta en verdad la realidad? ¿Quién lo asegura?

Si Descartes estuviera vivo, ciertamente él no tendría duda alguna. El epígrafe que usa El Piso Trece en su secuencia de apertura es la famosa cita que el filósofo utilizó para justificar su propia existencia: "Pienso, luego existo". Muchos de los personajes del fatídico piso 13 sienten, juzgan, consideran. Eso, por lo tanto, quiere decir, de acuerdo a las palabras de Descartes que ¿son?

junio 22, 1999

The Mummy - La Momia

Publicada en 1999

Escapismo en Egipto

Desde que sus vendas comenzaron a caerse en 1932 cuando la primera cinta de La Momia se estrenó con Boris Karloff, esta criatura ha vagado en constante resurrección por la historia del cine.

Esta nueva versión estelarizada por Brendan Fraser, John Hannah y Rachel Weisz nos devuelve a la momia en una cinta cuya meta principal es divertirnos con sus chistes tontos, su acción explosiva y sus efectos especiales.

Rick O'Connell es una especie de pirata aventurero, petulante y listo. Tipo arriesgado con un toque irreverente que vive al borde del peligro, salvado de la guillotina por una bibliotecaria, Rick se embarca con la joven y su hermano en la búsqueda de un famoso "Libro de los Muertos", presuntamente enterrado en las ruinas de Hamunaptra. Así el ambicioso trío y otros buscadores de tesoros se lanzan al desierto sin la menor idea del terror que despertarán.

Enterrado en las ruinas de la ciudad está Imhotep, quien hace más de 3000 años fue momificado vivo por relacionarse con la esposa del faraón. Una maldición egipcia indicaba que si Imhotep volvía de la muerte sería poderoso, consumiría humanos como un vampiro y desataría una ola de plagas en Egipto.

Oh-oh. Por supuesto, siempre existe un descuidado incrédulo que lee la maldición en voz alta, la reversa y ¡kaboom!, despierta a Imhotep.

Muchos podrán criticar la simpleza que caracteriza a La Momia. Ciertamente algunos de sus momentos son bufonescos. Pero obviamente la cinta fue hecha para complacer una mayoría. Escarabajos que comen humanos, plagas bíblicas, peleas de espadachines, tormentas de arena que toman rasgos humanos.

El reparto mantiene la energía del filme y su onda simpática. A ratos la cinta nos recuerda las aventuras del siempre superior Indiana Jones: está el héroe, la chica inteligente y bonita, el compinche cobarde que se las arregla para sobrevivir y unos cuantos incrédulos que son aniquilados por el villano. Lo que más me recordó de Indiana es la tónica que lleva la historia: "acabar con el mal, decir un par de frases chistosas antes de matar a alguien y salvar el mundo". Diversión. Se ve que llegaron las vacaciones.

junio 12, 1999

Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma

Publicada en 1999.

El Regreso de la Fuerza

Para muchos, el verano de 1977 es inolvidable. Sentados en la oscuridad, millones de personas -niños, adolescentes y adultos- comían sus cotufas mientras contemplaban con asombro y delicia, ojos y bocas abiertas, batallas de naves espaciales con sonidos nunca antes oídos, héroes en batas blancas y un malévolo villano con un casco negro.

Era ese el verano de Star Wars, una cinta que dejó en todos los que la vimos una impresión que aun con el paso del tiempo no se ha desvanecido. Y ahora una nueva saga se iniciará cuando el 30 de junio se estrene el primer capítulo de la que será la segunda trilogía de Star Wars. Su nombre: Star Wars, Episodio I: La Amenaza Fantasma.

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana...

Qui-Gon Jinn, sabio y experimentado maestro Jedi, es enviado por la República interplanetaria a resolver una disputa comercial entre la Federación y el pacífico planeta Naboo. Junto a Jinn viaja su aprendiz, el joven Obi-Wan Kenobi.

La disputa comercial se revela como una excusa para llevar a cabo una invasión. Las fuerzas malignas de la tambaleante República están manipulando el poder sobre la Reina Amidala. Mientras Qui-Gon Jinn y Obi-Wan tratan de salvar a la Reina, se ocultan en el desértico planeta Tatooine donde conocen a un niño esclavo, Anakin Skywalker.

Jinn reconoce en Anakin talentos únicos y sospecha que puede ser "el elegido". Las profecías señalan que un gran caballero Jedi emergerá y será él quien traiga balance y equilibrio al universo.

La Amenaza Fantasma nos lleva al pasado -algo poco usual ya que conocemos cómo finalizará esta historia-. La sombra de los episodios cuatro, cinco y seis es claramente obvia sobre el primero, no sólo porque estas cintas conforman un legado cuya vigencia no se ha perdido hasta la fecha, sino porque George Lucas, su creador, ha elaborado un guión que contiene elementos tomados de la trilogía original.

Caras conocidas, como R2-D2, C-3PO, Jabba y el maestro Jedi Yoda vuelven a la pantalla en breves cameos. Además, Lucas utiliza íconos hollywoodenses para alimentar su más reciente aventura: la carrera en Tatooine, evoca con claridad la carrera de carrozas en Ben-Hur.

En comparación a las 3 producciones previas, esta cinta fue obviamente hecha para complacer en su mayoría al público infantil.

Episodio I es una aventura de fantasía mágica que satisface (o decepciona) plenamente la expectativa generada durante tantos meses. Es esa misma expectativa su fortaleza y debilidad al mismo tiempo.

Disfrutar de La Amenaza Fantasma dependerá de nuestra conexión con el niño que llevamos dentro. Una vez en la sala oscura, cuando la pantalla proyecte esa vieja y famosa frase en letras azules "Hace mucho tiempo, en una galaxia lejana..." permitan sentirse nostálgicos. La magia sucederá de nuevo.