octubre 26, 1999

Ecos Mortales

Publicada en 1999.


Misión supernatural


En Hollywood, la norma es siempre sacar dos o más cintas que toquen el mismo tema. Paso con Armageddon e Impacto Profundo, con Hormiguitaz y Bichos, con Volcano y El Pico de Dante. Ahora, la similaridad está entre Sexto Sentido y Ecos Mortales, la más reciente producción de David Koepp.

De una novela de Richard Matheson, el autor de Somewhere in Time, The Incredible Shrinking Man y Más Allá de los Sueños, surge una historia espectral llena de escepticismo, fé y poderes ocultos.

Kevin Bacon es Tom Witsky, un trabajador común y corriente, esposo y padre, que se transtorna al descubrir que su hijo aparentemente habla con "fantasmas". Tom simplemente asume que todo está en la imaginación del pequeño.

En una fiesta Tom acepta ser hipnotizado por su cuñada como parte de un juego y resulta que Tom es altamente susceptible e inconscientemente libera habilidades telekinéticas que estaban reprimidas en algún rincón de su psique.

Tom pronto se verá aturdido con visiones de un ser que busca ayuda y no lo dejará en paz hasta que un criminal sea atrapado.

Más que una historia de fantasmas, Ecos Mortales es una cinta que documenta la trasformación de un hombre inicialmente desconfiado en un creyente apasionado. Bacon entrega una actuación impecable como Tom, un hombre decidido a cumplir una misión, energético y agresivo, pero también vulnerable y dispuesto en proteger a sus seres amados y su hogar, incluso si tiene que desbaratarlo ladrillo a ladrillo.

"Nunca quise ser famoso, pero nunca esperé ser tan ordinario", le dice Tom a su esposa. Supongo que pocos caen en cuenta de que en realidad cada quien en su propia manera es extraordinario.

octubre 19, 1999

Fight Club - El Club de la Pelea

Publicada en 1999.


Un verdadero K.O.


Muchos pensarán sólo por haber visto el avance del Club de la Pelea, que es una historia protagonizada por Brad Pitt y Edward Norton de machos matándose a golpes para probar que están vivos. Pero la verdad, eso sólo es parte del paquete.

El Club de la Pelea es una saga oscura y nihilista sobre la vida de los hombres comunes y corrientes a punto de iniciar el siglo XXI. Un gancho derecho directo a la conciencia. Un llamado a despertar a la realidad.

Norton sirve como narrador no identificado de la historia: él es un tipo cualquiera, con un trabajo insignificante, inmerso en el aburrimiento, hambriento de estatus, hasta que conoce a Tyler Durhem, un tipo que vive para asombrar a otros.

Todo en Durhem es inusual: su vestimenta, su manera descarada de decir las cosas, su afición por buscar peleas. No tarda mucho en arrastrar al narrador a uno de sus pugilatos y fundar El Club de la Pelea, donde el requisito para pertenecer es no hablar sobre El Club de la Pelea.

Cuando ya pelear no es suficiente, no sacia el hambre de autodestrucción, el club comienza a prepararse para una meta mayor: aniquilar a la humanidad. Y entonces las relaciones de Tyler y nuestro narrador se agrietan.

Edward Norton y Brad Pitt desaparecen tras sus personajes. Pitt es convincente como el carismático Tyler; Norton, siempre magnífico, halla la forma de exudar su confusión y cólera a pesar de lo templado que resulta su personaje. La dirección de David Fincher es una danza de golpes perfectamente combinados hasta darnos el Knock Out final.

Al tiempo que Pitt y Norton tratan de ver cuál le rompe primero la nariz al otro, El Club de la Pelea deja salir a la superficie su crítica punzo penetrante a la codicia, al derroche de la sociedad consumista, a las actitudes ególatras y la naturaleza violenta del hombre.

octubre 05, 1999

Anna y El Rey

Publicada en 1999.
 
Amoríos reales

Viuda reciente y con un niño, Anna Leonowens parte desde Inglaterra hacia Siam luego de aceptar la posición de institutriz de los hijos del Rey Mongkut. El contraste entre ambas culturas crea un conflicto mientras esta mujer fuerte e inteligente se rehusa a abandonar sus principios al tratar de aceptar la visión del Rey. 

La influencia de Anna en el Rey se hace sentir con el paso del tiempo, así como el impacto del Rey crece en ella, hasta que surge entre ellos un cierto tipo de amor. Las relaciones de Anna y la corte también toman vida propia, aún en contra de la creciente amenaza militar sobre Siam. Una vez traicionado, el Rey tratará de salvar a su familia mientras sus enemigos tratan de arrebatarle el trono: Anna será pieza crucial en el destino del Rey, alterando el curso de la historia.

Así como la vida es una mezcla de realidad y fantasía, Anna y el Rey es una combinación de ambas. "Los caminos son para viajes, no para destinos" reza una de sus líneas, y esta ambiciosa producción narrada en estilo épico porfundiza en sus temas más que la versión clásica de Yul Brynner y Deborah Kerr. La historia nos envuelve en la cultura, política, en la guerra y el amor.

Un deleite visual nos transporta a un mundo donde los hábitos son tan exóticos como sus tradiciones. La atmósfera está recreada perfectamente, desde los mercados ruidosos y congestionados, los elefantes en caravana levantando polvo, los monos jugando en los árboles del palacio.

La cinematografía refleja una riqueza que es -si es posible- mejorada por el espléndido vestuario y una composición musical que evoca grandiosidad.

Lo mejor es la selección de Chow Yun-Fat como el Rey, cuyo carisma hipnotiza a la audiencia. Su encanto es difícil de describir. Su química con Jodie Foster (cuya actuación resulta un tanto artificial) es innegable. Ya que ningún romance es posible, los protagonistas disfrutan a través de la inteligencia y fortaleza del otro.

Pero, siempre hay un pero. Un tanto larga, Anna y el Rey tiene algunos fallos en su guión, el cual carece de la estructura dinámica que propulsaría su historia y engancharía más al público. Pero no falla en los diálogos, ricos y llenos de citas inolvidables. "Si el amor fuera una opción, quién escogería tan exquisito dolor". Soberbio.