junio 19, 2000

Billy Elliot

Publicada en el 2000.


Baile prohibido
 

Cualquier persona que haya escogido en su vida el camino creativo sabe de las amarguras y oposiciones que ese estilo de vida puede generar, así provengan de nuestra familia. Como adultos, lidiamos con las circunstancias de la mejor manera posible, bien sea ignorando a quienes no nos tienen fé o convenciéndolos de que nuestras habilidades también son valiosas en el mundo.

¿Pero qué pasa cuando eres un chico de once años viviendo en un pueblo de mineros, con amor por la danza y no por el boxeo? Si eres Billy Elliot, no le dices nada a tu familia y asistes a clases secretas de baile con el dinero que tu padre te da para las lecciones de boxeo.

Billy Elliot es una maravillosa película que trata de reafirmarnos la idea de que los sueños pueden hacerse realidad si uno tiene el valor no sólo de perseguirlos, sino también de hacer entender a quienes amamos lo importante que son para nuestra vida.

Ambientada en medio de una huelga de mineros que sacudió a la Inglaterra de Margaret Thacher en los años ochenta, la historia nos narra la lucha de una familia de condiciones humildes que ha centrado todas sus esperanzas en que el joven Billy se convierta en boxeador. A pesar de que su padre fue en el pasado un renombrado pugilista, Billy no está muy entusiasmado con la idea de colocarse los guantes y aprender ganchos y knockouts.

En medio de las lecciones, una escuela de danza se muda al gimnasio donde Billy entrena.
Un vistazo a las niñas con sus leotardos, tutús y zapatillas de ballet, y el chico está más que deslumbrado. Cuando ingenuamente insinúa que le gustaría tomar algunas clases a su padre y hermano, la respuesta iracunda y negativa de ambos no se hace esperar. Así, Billy comienza a asistir a las clases en secreto. Pero ¿cuánto tiempo puede pasar antes que este secreto sea público?

En un mundo lleno de cinismo y crueldad, la historia de Billy Elliot resulta un poderoso catalizador para despertar a la esperanza. Lo que hace a esta película tan impactante y conmovedora es la manera como nos sugiere sus conceptos, en vez de expresarlos directamente: como dejamos atrás el mundo ideal de nuestra niñez mientras nos convertimos en adultos y las lecciones duras que aprendemos a lo largo del camino.

Jamie Bell sacará las lágrimas del más duro con su actuación, bien sea bailando, sufriendo el rechazo y la ira de su padre, o soportando la presión de su maestra de danza. Gary Lewis da una interpretación memorable como el padre de Billy, un hombre rudo y sencillo que sufre una transformación fantástica mientras pasa de ser escéptico a ser aliado. Julie Walters entrega lo mejor como la estricta y maternal Sra. Wilkinson.

Billy Elliot, incluso bailando, los dejará fuera de combate.

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