octubre 24, 2000

Wonder Boys - Loco Fin de Semana

Publicada en el 2000.

Chicos prodigio

Que una persona atraviese momentos críticos en su vida, tenga veinte, treinta o cincuenta
años, no es inusual. Pero en el caso del ex niño prodigio Grady Tripp, la crisis estallará en un fin de semana.


Una vez un autor promisorio, Tripp ha pasado siete años escribiendo su última novela. Más de 2000 páginas han sido redactadas y el final todavía no se vislumbra. Y eso es una parte mínima de los problemas de Grady.


Su tercera esposa lo acaba de abandonar; su amante le notifica que está embarazada; su estudiante favorito mató al perro del consejero; su agente acaba de llegar a la ciudad con la esperanza de poner sus manos sobre el manuscrito de Grady; una de sus alumnas se le está insinuando y todos acaban en un auto robado.



La más reciente cinta del director Curtis Hanson (L.A Confidential) nos narra la historia de un hombre que está tratando de descifrar cómo superar su crisis como hombre y como escritor. Grady, entre el abrumador asalto del éxito y la aterradora visión de fracasar, parece haber perdido el rumbo de su vida.


Basada en la novela de Michael Chabon, la cinta deambula por terrenos familiares; el humor negro desprendido de las crisis creativas; la promesa de un nuevo talento que relevará a la generación pasada; los celos, la envidia, la frustración; el temor a cambiar nuestra vida radicalmente.


El reparto tiene la oportunidad de brillar con este fantástico guión. Michael Douglas desaparece tras Grady Tripp y entrega uno de los mejores personajes de su carrera. Frances McDormand y Robert Downey Jr. son particularmente notables en los roles de la amante "adicta a la palabra impresa" y el voraz agente literario cuya carrera está en el borde del abismo. Complementan el cuadro el "nuevo niño prodigio" Tobey Maguire y Katie Holmes.


Loco Fin de Semana sigue de cerca la vida de los escritores y la manera en que a veces analizan excesivamente cada evento, suceso o emoción.

octubre 17, 2000

Space Cowboys - Jinetes del Espacio

Publicada en el 2000

Cabalgata espacial

Cuatro jóvenes de la Fuerza Aérea norteamericana sueñan con ir a la Luna. Su nombre: Equipo Dédalo. Trabajan arduamente para alcanzar su sueño. Entrenan, practican. Vuelan aviones. Los estrellan. Y cuando por fin creen que ha llegado la hora de empacar sus maletas y dar el paseo de su vida, una compañía llamada NASA es creada y el honor del viaje lunar recae en un chimpancé. El año es 1958.

Cuarenta años pasan y un decrépito satélite ruso se ha salido de su órbita y amenaza con caer a la Tierra. Nadie en NASA conoce la tecnología para evitar la catástrofe. Sólo un hombre tiene en sus manos la solución: Frank Corvin (Eastwood), un ingeniero y ex coronel de la Fuerza Aérea, que una vez formó parte de un equipo llamado Dédalo.

Ahora, las altas esferas de la NASA le piden a Frank su ayuda, y éste no pierde la oportunidad para reunirse con su antiguo grupo y así, alcanzar el sueño que una vez les fue arrebatado.

Dédalo resucita y comienza un intenso entrenamiento físico, psicológico y tecnológico para llevar a cabo la misión más importante de su vida. Y fuera de nuestras fronteras, los héroes sexagenarios se encontrarán con un reto sorpresivo.

Un guión sin mayores pretensiones coloca a cuatro veteranos de la actuación (Clint Eastwood, James Garner, Donald Sutherland y Tommy Lee Jones) en un terreno donde se exhiben sus habilidades dramáticas y humorísticas, logrando una cinta con ingenio, risas, valientes hazañas y entretenimiento.

La película reconoce la edad avanzada de sus protagonistas, junto con las preocupaciones e inseguridades que existen normalmente en la vida.

Clint Eastwood demuestra su maestría como director y actor, usando su ojo acertado para bosquejar las relaciones entre los personajes y grandes tomas del Centro Espacial Johnson sin hacerlas aburridas.

El reparto es de primera línea: Eastwood y Jones brillan como los amigos competitivos, Sutherland es ocurrente e hilarante como el Don Juan con pésima visión y Garner derrocha simpatía como el cadete espacial convertido en cura.

Quizás no sean atléticos galanes, quizás no sean rápidos, quizás no vean bien o sus dientes estén incompletos, pero este cuarteto de profesionales derrochan una energía y espíritu inagotable. Un viaje con esos jinetes espaciales definitivamente vale la pena.