julio 15, 2002

Star Wars, Episodio II: El Ataque de los Clones

Publicada en el 2002.


La hora del Jedi

¿O debería decir la hora de Yoda? No importa. Es hora de hablar de Star Wars.

Star Wars es un fenómeno de masas que va más allá de la racionalidad, es como una religión. Es una leyenda sembrada hace 25 años en la mente de una generación deslumbrada con su propuesta. Y con semejante fuerza apoyándola, llega a las pantallas el nuevo episodio de la fantasía espacial de George Lucas, titulada El Ataque de los Clones.

Diez años han pasado desde la última vez que vimos a nuestros protagonistas. La galaxia es un hervidero de amenazas, disturbios y caos. La ahora senadora Padmé Amidala es el blanco de varios intentos de asesinato y para protegerla  le asignan a Obi-Wan Kenobi y su joven aprendiz Anakin Skywalker.

Cuando Kenobi descubre que los atentados forman parte de una conspiración, el caballero Jedi es enviado a profundizar sus investigaciones mientras su aprendiz se queda al cuidado de Padmé. Por órdenes del senado, Anakin y Padmé vuelan a Naboo para resguardarse de nuevos atentados y en el interín ambos jóvenes descubren que sus sentimientos son más fuertes y profundos que los de una reina y su servidor.

Tragedias y revelaciones tienen lugar, el mal parece acorralar al bien y la estabilidad de la galaxia se tambalea sentando las bases a lo que será la caída de la República y el nacimiento del Imperio.

Si Episodio I fue hecha para complacer al público infantil -según palabras del propio Lucas-, no hay duda que Episodio II fue concebida para un público más adulto, quizás para ese público que ha apoyado la saga desde sus inicios en los años setenta.

Mientras el título Ataque de los Clones fue objeto de burlas y parodias, ahora parece completamente adecuado, pues los clones son una parte integral de la historia, ya que establecen una conexión entre la nueva trilogía y la pasada.

Episodio II combina una crisis política con las crisis personales de sus protagonistas.

Ewan McGregor/Obi-Wan Kenobi, tan rígido y desperdiciado en Episodio I, se ve un poco mejor en la nueva entrega. Christopher Lee, como el conde Dooku a ratos nos recuerda al despiadado Lord Vader. Temuera Morrison hace un trabajo respetable como el caza recompensas Jango Fett y por supuesto no podemos olvidar a Yoda, que a pesar de ser completamente digital sigue siendo uno de los mejores personajes de la saga entera.
 
¿Existen fallas en Episodio II? Muchas, desde la pobreza de los diálogos, el romance forzado y artificial de los dos protagonistas adobado con el acartonamiento de las actuaciones de Christensen y Portman hasta el desbordado uso de efectos visuales.

Todos los fanáticos de la saga y los no tan fanáticos sabemos que habrán cosas que nos gusten y otras que nos desquicien. Ambas serán necesarias para tener momentos inolvidables como los de Obi-Wan en el fabuloso planeta de lluvia, como la escalofriante fábrica de clones, el conocer a Jango Fett y ver a su hijo Boba. Como los oscuros chispazos en la mirada de Anakin Skywalker en plena gestación de Darth Vader. Como la revelación final que nos muestra al culpable de todo este amasijo espacial.

Episodio II es una fantasía imperfecta para todos aquellos que esperábamos ver a los Jedis en su hora estelar.

julio 09, 2002

Pearl Harbor

Publicada en el 2001.



Pearl Harbor es la historia de un triángulo amoroso que es interrumpido un 7 de diciembre de 1941, cuando aviones enemigos japoneses sobrevuelan sorpresivamente la paradísica isla y destruyen toda la flota naval de Estados Unidos.

El público enfrentará con Pearl Harbor un espectáculo hollywoodense tradicional: extravagante, costoso, abrumador y cursi. Es una historia romántica que debe más su inspiración a Titanic que a Rescatando al Soldado Ryan.

Dirigida por Michael Bay (Armageddon), la cinta  dice poco de la entrada de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial y mucho sobre los dilemas románticos entre una enfermera llamada Evelyn (Kate Beckinsale) y los dos hombres de su vida, Rafe y Danny ( Josh Harnett y Ben Affleck), dos pilotos de combate que resultan ser mejores amigos.
 
El momento del ataque japonés marca el mejor momento de la película. Las cámaras siguen a los aviones japoneses y sus bombas; las cámaras se sumergen en las aguas de la bahía para ver como los torpedos alcanzan sus blancos.

Mientras tanto, el romance entre Evelyn, Rafe y Danny es completamente artifical y  aburrido. Los tres actores sucumben ante la pobreza de los diálogos y las situaciones tan patéticas a las que son expuestos.

julio 05, 2002

Spirit: el Corcél Indomable

Publicada en el 2002


Corazón indomable


El espíritu del Lejano Oeste está más vivo que nunca gracias al nuevo largometraje animado de los estudios DreamWorks, Spirit: el Corcél Indomable.

Spirit centra su historia en un hermoso garañón purasangre, indomable, enérgico y valiente, cuyos días como líder de su manada son interrumpidos cuando soldados del ejército norteamericano lo capturan.

A pesar de los mejores y peores esfuerzos de un recio coronel para domar a Spirit, el caballo se niega a doblegarse ante los humanos y eventualmente es recatado por un joven indio Dakota llamado Pequeño Arroyo.

En la tribu indígena, Spirit goza de mayores libertades y conoce a Lluvia, una hermosa yegua de la que se enamora y aprende que no todos los humanos son seres crueles.

Pero el destino de Spirit se oscurece de nuevo cuando el amenazante hombre blanco lo vuelve a capturar para utilizarlo en sus planes de conquista.

Spirit es un film que nos obsequia una animación sencilla llena de hermosos paisajes y vistas de un Oeste virgen.

Majestuosa y épica, Spirit es una realización que exalta a la Naturaleza. Inspirada y llena de enseñanzas, la película nos expone el punto de vista de los animales frente a las decisiones egoístas de los hombres.

La mejor lección de Spirit es la voluntad inquebrantable de su protagonista, cuyo corazón indomable e integridad son dignos de admiración y respeto, incluso en sus enemigos.