mayo 29, 2006

X-Men 3: The Last Stand - La Última Batalla




Héroes al Xtremo

De toda la gama de comic books adaptados a la gran pantalla, los X-Men son los mejores cuando se trata de discutir tópicos sociales. Es un comic sobre la tolerancia, el rechazo, el prejuicio, la evolución, la discrimimación y la perenne búsqueda de la aceptación.



El director Bryan Singer (X1 y X2) capturó los problemas y conflictos personales que los mutantes sufrían por el terror que provocaban en los seres humanos normales. Ahora en las manos de Brett Ratner, X3 no se para a examinar los dilemas morales y salta de inmediato a la acción. La ejecución es más superficial, más rápida y para algunos, más entretenida.


Nuevamente los mutantes se encuentran en el medio de un conflicto: por fin aceptados por el mundo, un millonario descubre una vacuna capaz de remover el gen mutante. Algunos toman la noticia con alegría, otros no tanto.


El Profesor Xavier y sus pupilos tratan de discutir el tema de manera racional, pero en el otro lado de la balanza, Magneto ve este descubrimiento como una nueva amenaza para la extinción de los mutantes y convencido de esto ensambla un ejército para combatir a los que deseen aniquilar a los mutantes.


X3 compensa su falta de trama con secuencia de acción y Ratner crea un final engatusador para esta trilogía, tomando decisiones arriesgadas como eliminar personajes principales y sobrecargarnos con tantos mutantes que finalmente no llegamos a conocerlos como los anteriores.


Si se quedan hasta el final de los créditos, podrán observar una escena que los hará dudar si de esta es, de hecho, la batalla final de los X-Men. Sólo el tiempo y el dinero lo decidirán.

mayo 21, 2006

The Da Vinci Code - El Código Da Vinci



Conspiración divina

La reacción radical y controversia levantadas por El Código Da Vinci era de esperarse desde que el director Ron Howard decidió llevar la novela a la gran pantalla, porque en los últimos años jamás se había generado semejante polémica ante una novela. 


Mi reseña se limitará a comentar la película porque no es mi intención inicar un debate religioso sobre las teorías de la novela. Para mí, es una película de ficción.

El Código Da Vinci es una de esas películas que combina acción, misterio y aventuras. La trama revolotea alrededor de las andanzas del profesor de simbología Robert Langdon  y la criptóloga francesa Sophie Neveau en su búsqueda de pistas dejadas por el recién asesinado curador del Museo Louvre, Jaqcues Sauniere. Estas pistas son parte de un secreto que si es revelado, supuestamente cambiará el curso de la humanidad: la verdad sobre la leyenda del Santo Grial. Aliados y detractores de Langdon se unirán a esta aventura para descrubrir la verdad.

Este es un paseo por la historia, la religión, llena de acertijos y rompecabezas. El guionista Akiva Goldsman hace un trabajo titánico comprimiendo la narrativa detallada de la novela de Brown, tomándose ciertas licencias con la trama que resultan bienvenidas.
 
Los personajes son tan planos como en el libro pero cada quien hace lo que puede con su rol, con las notables excepciones de Ian McKellen y
Paul Bettany que destacan sobre todo el grupo. 

El Código Da Vinci es una buena opción en el género de aventuras/thriller. Costosa, filmada en escenarios privilegiados y realzada con una partitura musical cortesía de Hans Zimmer, cuya contribución es particularmente acertada en los últimos minutos, cuando Howard ofrece un respetuoso final al viaje de Langdon y con ello, un final redondito para una película entretenida. Sí, una película, nada más.

mayo 07, 2006

Misión Imposible III

 
Misión insufrible

La misión, si deciden aceptarla, es leer una crítica completamente negativa sobre esta película.

Aclaro antes de empezar que me gustan mucho las películas de acción. Asimismo, es importante destacar que disfruté enormemente de las “predecesoras” de Misión Imposible, y por esta misma razón, paso a explicar porqué Misión Imposible III no llenó mis expectativas.

No me malinterpreten. SI, tiene acción, buenos efectos especiales y sobre todo, a Philip Seymour Hoffman como el villano. El problema radica en el giro absurdo que tomó la trama de esta entrega.

Misión Imposible solía ser una serie donde un grupo de agentes secretos se las arreglaban para realizar misiones imposibles pues, con novedosos trucos tecnológicos, disfraces, y la expectativa de que siempre estaban a punto de ser descubiertos.

Si bien MI-I y MI-II suprimió al mínimo el concepto del grupo de agentes y centró toda la acción en uno solo, Ethan Hunt, podríamos aceptar que una vez más sea Hunt el líder de esta nueva asignación.

Pero cuando la “supuesta” misión gira en torno a la relación amorosa del protagonista, uno esperaría que al menos tal relación tuviera algún sentido o lógica. Al contrario, es una relación basada en mentiras, y por ello, no tiene el peso dramático suficiente para que nos importe lo que pueda suceder con estas dos personas.

El director J.J. Abrams (Lost), en su debut en la gran pantalla, ensambla la película enmarañadamente, como si fuera un capítulo extendido de Alias, presentando una trama elaborada sin sustancia a toda velocidad, bajando el ritmo sólo cuando Hoffman aparece en pantalla.

Y es gracias a las incuestionables cualidades de Hoffman como actor que MI-III no es un fiasco del todo. Muchos quedarán boquiabiertos con las explosiones, las persecuciones en helicópteros, los disfraces, los saltos desde rascacielos y las frenéticas escenas de acción. Otros como yo, saldrán fatigados mentalmente después de haber pasado 2 horas viendo lo que debió más de lo mismo, pero peor.