octubre 17, 2006

The Prestige - El Gran Truco


El director Christopher Nolan lo hizo de nuevo. Conocido por sus intrigantes thrillers psicológicos, ahora regresa con El Gran Truco, una cinta sobre venganza y las mentes obsesivas de dos magos rivales.

Basada en la novela de Christopher Priest, la película examina la naturaleza destructiva de la venganza, enmarcada elegantemente en el mundo competitivo de la magia. Amparada en el concepto del "truco", la cinta bordea la ciencia ficción al deslindarse por momentos de la realidad.

Robert Angier y Alfred Borden son, como Borden bien lo dice, "dós jóvenes devotos a la ilusión". Aunque al principio compañeros, los dos se vuelven enemigos cuando Angier culpa al otro de la muerte de su esposa Julia, durante un truco mal ejecutado. Luego de la tragedia, la vida personal y profesional de Borden florece, parcialmente debido al éxito de su truco original, El Hombre Transportado. Mientras tanto, la vida de Angier transita por la trayectoria opuesta; y lleno de dolor e ira se embarca en un camino vengativo con consecuencias letales.

Pero, como podría esperarse en un filme que se trate de magia, las cosas raramente son lo que parecen.

Con el apoyo de sus actores, Nolan nos presenta un filme más convencional a sus ejercicios previos; un elegante diseño de producción nos sumerge de inmediato en el mundo de las ilusiones. La obsesión tiene la cara de Hugh Jackman, cuyo carisma a ratos opaca al metódico y frio "Profesor" Bale. El catalizador emocional lo brinda Michael Caine, quien nos enseña que aunque busquemos el secreto, no estamos muy interesados en saberlo de verdad.  Queremos ser engañados, porque ahí yace nuestro deseo oculto de creer que la magia existe.

octubre 14, 2006

The Devil Wears Prada - El Diablo Viste de Moda


Diversión de alta costura

El staff de la revista Runway es tan elegante como un par de lentes Gucci. Confiados, atractivos, sólo le temen a una persona; su jefa, Miranda Priestly (Meryl Streep).

Una version fashionista de Cruella de Vil, Miranda es aterradora, despiadada y exigente, cualidades que la han hecho la mujer más poderosa y respetada de su industria. Es la Matriarca de la moda, no sigue tendencias, ella las crea.

En este escenario aterriza la ingenua Andy Sachs (Anne Hathaway). Con Miranda espantando a sus asistentes, se abre una vacante para el trabajo que "un millón de chicas mataría por tener". Pero Andy no es parte del millón, y desconoce tanto a Miranda como a su reputación. Una característica más que suficiente para que esta última se decida a contratarla.

Andy asume su rol como segunda asistente de Miranda y aprende rápidamente porque su supervisora cambia de asistentes como cambia de carteras. También aprende lo necesario para sobrevivir en el voraz mundo de la Alta Costura, desplazando su vida presonal a un segundo plano y transformando su imagen a la de una fashionista.

Basada en el libro de Lauren Weisberg, la cinta echa una mirada cínica al mundo de la moda. La brillante Meryl Streep se pierde en el rol de la satánica Miranda, con sus miradas heladas y su repertorio de cinismos. Pero también le da un toque humano, mostrándonos pequeños pasajes de la mujer detrás del vestuario de diseñador.

Y es ese el verdadero mensaje escondido en el corazón de Prada: el mundo corporativo y profesional, implica entregar una tajada mayor cuando se trata de las mujeres en comparación con los hombres. Es una verdad universal, injusta y enervante. Y una que pudo haber sido mejor explotada en El Diablo Viste de Moda.