enero 23, 2010

Invictus


 El Presidente de Suráfrica, Nelson Mandela, tiene el reto de dirigir una nación dividida producto de años de injusticias vividas durante el apartheid. Su meta, construir la reconciliación entre sus habitantes, sin importar el color de su piel. Pero cuando Mandela asiste a un partido del equipo nacional de Rugby, una idea para alcanzar la unidad de su patria buscará convertirse en realidad.

Una oda a Mandela y un testamento al poder del deporte, eso es Invictus. No existe nada malo en su premisa. Al contrario. Es una historia que busca reflejar el lado más positivo de los seres humanos, su capacidad para reconciliarse, unirse por un sueño común. Todo eso es maravilloso y yo estoy a favor del mensaje 100%.

Pero Invictus me decepcionó. No por las actuaciones: Morgan Freeman, excelente actor, se trasforma en Mandela y nos da una idea del hombre sabio, paciente y generoso, que también tiene sus defectos. Matt Damon también destaca como el capitán del equipo de rugby Francois Pienaar.

Mi problema con Invictus es que me pareció aburrida. Clint Eastwood es un director al que admiro y respeto (casi con reverencia), pero sentí que perdió la brújula. El ritmo es soporífero, la historia narrada en forma lineal, sin emoción. Lo que debió ser una película inspiradora, de esas que te exaltan y te conmueven (con manipulación calculada, lo sé), se convirtió en una producción prefabricada como una de esas tortas que se hacen en serie, sin más ni menos. Apática. Sin sabor. Eastwood ya no está Invictus, al menos en mi trivial opinión.

Amor sin Escalas - Up in the Air

¿Por qué a mi? ¿Y ahora qué hago? ¿Cómo se lo digo a mis hijos? ¿Cómo me pueden hacer esto? ¿Cómo pagaré mis deudas? Ryan Binghman (George Clooney) lo ha escuchado todo.

¿Y quién es Ryan Binghman? Es un hombre cuya profesión es despedir a otros. Es el ejecutor de la peor noticia que se le puede dar a un empleado.

Lo mejor es que Ryan Bingham es un maestro consumado en su oficio. El prepara a las personas para "la próxima etapa". Las mira en los ojos, las deja desahogarse y luego les lanza el "speech": que ahora tienen una oportunidad de cumplir sueños, de verse al espejo y no sentirse fracasados, etcétera, etcétera. Ryan le dice a la gente exactamente lo que necesitan oir.

El hogar de Ryan es el aeropuerto. 322 días viajando y 43 días miserables en casa, un apartamento con una cama, una mesa y una nevera vacía.

Hasta que dos mujeres se cruzan en su vida cuasi-perfecta. Alex (Vera Farmiga), una mujer que vive entre aviones y maletas. Y Natalie (Anna Kendrick), una recien graduada que amenaza con destruir la rutina viajera de Ryan.

Apoyado por el estelar reparto que incluye a Clooney, Farmiga y Kendrick, la tercera película del director Jason Reitman hace hincapié en la importancia de nuestras elecciones y sus consecuencias, tanto profesional como personalmente. Ryan es un hombre que segmenta su vida hasta hacerla encajar perfectamente en un bolso de mano y de pronto se da cuenta que el "equipaje" que siempre ha criticado podría ofrecerle una mayor realizacion personal. Y para él ese descubrimiento será la puerta a un cambio, quizás no de vida, pero si de actitud. Aunque se quede "flotando en el aire".

Ryan Bingham: If you think about it, your favorite memories, the most important moments in your life... were you alone? Life's better with company.

enero 11, 2010

Sherlock Holmes


Elemental, mi querido Downey

Sinopsis: Una serie de asesinatos obliga a Scotland Yard a contratar los servicios del investigador privado Sherlock Holmes y su socio, el Dr. Watson. Las pistas llevan al dúo hacia una secta dirigida por Lord Blackwood, que busca controlar el Parlamento Inglés. Paralelamente, Homes está afectado por el inminente matrimonio de Watson y la ruptura de su sociedad. El regreso de la antigua enamorada de Holmes, Irene Adler, salpica de misterio el ambiente, pues otro enemigo peor que Lord Blackwood acecha el mundo de Holmes.

Confieso que nunca lei los libros de Arthur Conan Doyle y que no soy amante de las películas de Guy Ritchie. Una vez dicho esto, puedo decir que me divertí con Sherlock Holmes. Y la diversión principal vino de su relación con el Dr. Watson. Estos dos son un dúo excelente y la química de Robert Downey Jr. y Jude Law es mucho mejor que la que tienen con sus contrafiguras femeninas. Son sus personajes los que están mejor desarrollados en la cinta y los actores hacen uso de todo su arsenal histriónico para engatusarnos y conquistarnos. Por lo demás, la película tiene buenos momentos y otros no tanto. Algunas escenas me parecieron en exceso largas y elaboradas, como si fueran trucos de magia. Pero la cinta se salva como un buen caso de entretenimiento (ya seguramente una secuela vendrá para introducirnos con el verdadero némesis de Holmes, Moriarty) por el excelente talento cómico de Robert Downey Jr. y Jude Law, a quienes esperamos ver en otra aventura no tan elemental y más sustanciosa.
Reblog this post [with Zemanta]