julio 29, 2010

Hermano


A estas alturas ya más de 100 mil espectadores la han visto y los críticos han emitido su veredicto. Hoy me uno al grupo y puedo decir con orgullo que Hermano es un golazo. Más nada.

La opera prima del director Marcel Rasquín nos lleva al polvoriento campo de futbol de La Ceniza en Petare, donde dos hermanos de crianza comparten más que una vida, un sueño. Los deseos de superación, de salir adelante y conquistar el éxito no son ajenos a Daniel y Julio. Uno posee un talento natural para el deporte, el otro es un líder en la cancha y fuera de ella.

Hasta que la cruda realidad se interpone. Un suceso trágico lleva a estos hermanos a tomar decisiones que afectaran el alcance de esa meta soñada.

Ver Hermano es ver lo bueno y lo malo de ser venezolano. Es ingenuidad y corazón. Es sentir esa camaradería, esa complicidad, el calor y el apoyo de la familia, es ver en un espejo los anhelos que todos tenemos de salir de abajo, conquistar el mundo y ser los mejores. También es ver los obstáculos que nos lo impiden, bien sean sociales o económicos, es ver la realidad de nuestro país golpearnos y moldearnos a las circunstancias, es corrupción, violencia, debilidad y venganza. Es un trabajo conmovedor y agridulce. 

Nada me decepcionó en Hermano. Ni la historia, ni los personajes. Hacer cine en nuestra tierra no es fácil y por eso admiro el trabajo que Rasquín y su equipo nos entregaron, Desde la fotografía, la banda sonora hasta las actuaciones, que son sinceras y me conquistaron con sus salidas típicas del venezolano.

Por ahí he leído que la cinta es manipuladora y cursi. Quizás haya algo de verdad, ¿pero y qué? ¿Es que sólo a Hollywood se le acepta la cursilería? Rasquín ha logrado con su relato revivir mi esperanza de que sí existe posibilidad de hacer cine venezolano de calidad, más allá de las historias de malandros, sexo y violencia. No se trata de evadir la realidad, sino de entender que existen otros temas que a los venezolanos nos pueden interesar. Lo importante es buscarlos y saber contarlos.

Por eso, GRACIAS, Hermano.

julio 22, 2010

Man on Wire, The September Issue, Capitalism: A Love Story

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de ver 3 documentales, los cuales quiero hoy compartir:

Man on Wire. Excepcional relato de Phillipe Petite, un francés que en 1974 llevó a cabo la hazaña de caminar sobre un cable a través de las extintas Torres Gemelas en New York. La cinta dirigida por James Marsh es maravillosa no sólo por la manera en que es narrada, a través de fotografías, entrevistas con los protagonistas, uso de “footage” real y algunas escenas que fueron actuadas para dar fluidez a la historia. Lo mejor de Man on Wire es el propio Petite, un personaje tan peculiar y lleno de vida que no puedes sino desear que lleve a cabo con éxito su “golpe”, como tan poéticamente él lo describe. Es como ver a un niño pequeño haciendo una travesura, lleno de ilusión, picardía y emoción. Es un triunfo del espíritu humano a los convencionalismos, una mirada nostálgica pero respetuosa a las desaparecidas torres y una historia llena de humor, suspenso, comedia y drama. La mejor del trío.

The September Issue narra la creación del número de la revista Vogue correspondiente a septiembre de 2007 por parte de su editora en jefe, Anna Wintour y su equipo editorial. Es un vistazo glamoroso al mundo de la moda y sus pequeñas guerras de poder, desde la selección del vestuario, locaciones, modelos, hasta el ensamblaje y orden de la revista, todo bajo la mirada glacial, crítica y casi despiadada de Wintour. Esta es la mujer que inspiro el personaje de Meryl Streep en El Diablo viste de Moda. Una elegante ejecutiva calculadora, poderosa, implacable y dominante que impone su punto de vista pero es respetada por su experiencia. Hay drama, mucha tensión, miradas de odio, impotencia y desesperación. Es interesante ver este mundillo en primera fila como si de un desfile de alta costura se tratara.

Finalmente esta Capitalism: A Love Story, el más reciente documental del cineasta Michael Moore, quien ya se ha acostumbrado demasiado al emplear el sensacionalismo y el show mediático para despertar el interés por sus historias. Capitalism nos habla del por qué el sistema económico en los Estados Unidos ha fallado y las consecuencias trágicas que los norteamericanos están sufriendo por culpa de este fracaso. Existen historias francamente espeluznantes y tristes que por alguna razón terminan llevándonos al pueblo natal de Moore, Flint, Michigan, que bastantes penurias ha padecido, según hemos visto en todos sus documentales. Eso es lo que critico de Moore, su visión se reduce siempre a lo mismo, a revivir las agonías pasadas, señalar a los villanos del cuento (en este caso, los bancos y Wall Street, que no tengo la menor duda que lo sean) y apretujar un par de escenas donde él se convierte en una especie de Robin Hood que lucha por defender los derechos ciudadanos de los más débiles. Es un enredo que ni el propio Moore entiende.

julio 16, 2010

CÁPSULAS: Shrek 4, 9 y Cómo Entrenar a Tu Dragón

En las dos últimas semanas tuve la oportunidad de ver estos tres animados, y hoy comparto con ustedes mi opinión:


Shrek 4: Gracias DreamWorks por terminar de pulverizar mi simpatía para con su ogro. Una cosa fue congraciarme con los terrores de Shrek por conocer a su familia política en Shrek 2, pero seguir explotando su incapacidad a comprometerse y a la responsabilidad (léase Shrek 3 y ahora 4) ya es caer en la flojera máxima y las ganas de unos $$ fáciles. Los chistes están gastados, las morisquetas del  burro y el gato ya no me hacen gracia y esta trama malograda de It’s a Wonderful Life va directo al pantano. Espero que ahí se quede.


9: El mundo post apocalíptico que ya hemos visto en otras películas de ciencia ficción se transfiere a la película de Shane Acker. Nueve muñecos miniatura de yute son creados por un científico y tratan de resolver lo que le sucedió a la raza humana mientras luchan contra unas letales monstruosidades robóticas. La animación luce fantástica y existe un aura de misterio durante toda la película, sin embargo la historia se queda corta ante las incesantes secuencias de acción. El mensaje es claro: ocurrirán las peores atrocidades, pero el alma humana sobrevive a todo. Bonito pero simplista para una propuesta tan ambiciosa.


Cómo Entrenar a tu Dragón: sorpresivamente la mejor película de este trío. Sin muchos aspavientos cuenta una historia sencilla pero con sentimiento. Una colonia vikinga que lucha contra a muerte contra los dragones aprenderá que la violencia y la guerra suelen ser producto de la falta de comunicación, un enemigo inclusive peor que las diferencias entre razas. El prototipo del héroe tiene la cara de un adolescente inadaptado y "perdedor". Llena de humor, aventura y acción. La trama no es nada del otro mundo, pero es contada con tal frescura e ingenuidad que no importa ver aquí y allá uno que otro lugar común.

julio 13, 2010

CÁPSULAS: Crazy Heart


SINOPSIS: Bad Blake (Jeff Bridges) es un cantante de música country que vive de las glorias pasadas. Alcohólico, mujeriego, arruinado, solitario y a punto de colapso respiratorio, todavía tiene el poder de atraer fans en tugurios de mala muerte. En una de sus giras conoce a Jean Craddock (Maggie Gyllenhaal), una periodista con un hijo de 4 años y el ojo adecuado para escoger hombres problemáticos. Ambos inician un romance mientras Bad trata de dejar sus vicios y enmendar el daño infringido a todos los que sufrieron decepciones por sus acciones pasadas.

Un hombre entrado en años, golpeado por la vida, que tuvo todas las oportunidades y las desperdició. Un corazón salvaje conoce a una mujer y se vuelve a enamorar. Esa es la letra de Crazy Heart, la canción que bien sirve como historia de la película dirigida por Scott Cooper.

Redención y arrepentimiento son los temas principales de Crazy Heart. Pero ninguno de los dos viene de la manera más fácil para Bad. De la novela de Thomas Cobb, esta es una cinta donde los personajes tienen más peso que la historia en general. Y gracias a la potente actuación de Bridges es que Crazy Heart no se convierte en un drama más del montón. Es él quien nos atrapa con su atormentada interpretación de un hombre destruido que tiene la oportunidad de renacer de sus cenizas. Los arreglos musicales de T. Bone Burnett liberan el tono deprimente que a ratos se apodera de un film donde comprobamos que el arrepentimiento no es cosa mala, pero difícilmente se puede escapar ileso de los errores cometidos. 

julio 01, 2010

The Green Zone - La Ciudad de las Tormentas

La supuesta posesión de armas de destrucción masiva por parte del gobierno iraquí sirvió de excusa para que en marzo de 2003 fuerzas aliadas iniciaran una invasión que puso fin al gobierno de Saddam Hussein.

En manos del jefe Roy Miller (Matt Damon) recae la misión de encontrar y desmantelar estas armas, cuya localización había sido informada por una fuente “confiable” del gobierno iraquí. Pero cuando la misión se torna en una persecución fantasma, Miller va más allá del deber y descubre una conspiración política que lo coloca en medio de los intereses de la CIA y el Pentágono.

El director Paul Greengrass ha cimentado una reputación honorable por amalgamar algunos de los filmes más impactantes de la última década (United 93, los filmes de Bourne entre ellos). En La Ciudad de las Tormentas, Greengrass continúa explotando el género del docu-drama, y en su ya conocido estilo cámara en mano despliega una historia sobre las verdaderas razones de las fuerzas políticas más poderosas del mundo para iniciar un conflicto armado y nos hace objetar y desconfiar del poder, sus autoridades e instituciones.

El guión de Brian Helgeland se basa en la novela Life in the Emerald City de Rajiv Chandrasekaram que relata los errores estratégicos durante ese primer año de guerra y la política de Estados Unidos. Greengrass traslada estos elementos a un filme donde la búsqueda de la verdad es el tema central y le da voz a todos los actores del conflicto, desde el militar ingenuo de Damon, los astutos políticos de la CIA y el Pentágono (Brendan Gleeson y Greg Kinnear) y los propios iraquíes a favor y en contra del régimen de Hussein (Faycal Attougui y Khallil Abdalla). Además hace una observación punzante a los periodistas que son capaces de transgredir su ética al no corroborar fuentes e historias antes de publicarlas.

Si bien es una historia que toma elementos de la realidad y los convierte en ficción, La Ciudad de las Tormentas es un trabajo relevante, lleno de observaciones éticas y morales que incomodará a algunos y nos hará pensar dos veces antes de creer ciegamente en la palabra de aquellos que en nombre de la justicia y la verdad toman decisiones que cambian el curso de la historia.
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