agosto 28, 2010

Mi Villano Favorito - Despicable Me


La competencia en el género animado se volvió un poquitín mas interesante con la nueva propuesta de Illumination Entertainment, Mi Villano Favorito (creo que me gusta más su nombre original, Despicable Me).  Gracias al toque modernista que la casa de animación francesa Mac Guff Ligne le imprimió a su diseño de imagen, este es un filme que no se ve como otros, un rasgo refrescante y muy apreciado.

La cinta nos introduce a Gru, un villano desagradable que es capaz de congelar personas para adelantarse en la cola de la cafetería. La vida de Gru se concentra en urdir una canallada tras otra, con el objetivo de lograr ser reconocido como el Villano Más Grande del Mundo y ganar el respeto de su madre.  Desde el sótano de su casa -especie de laboratorio siniestro- Gru fragua con su fiel Dr. Nefario y los Miniones (esos marshmallows amarillos con lentes y bragas azules) cada una de sus trastadas. Pero sus planes son saboteados cuando otro villano llamado Vector entra en escena y amenaza con robarle a Gru el golpe maestro que lo consagrará como el maluco supremo en la Tierra.

Y es aquí cuando la historia toma un giro hacia el cómodo cine familiar: para salvaguardar su honor, Gru se ve forzado a adoptar 3 huérfanas que le servirán de señuelo para distraer a su archienemigo. Y la convivencia de Gru con las 3 chiquillas le dará a nuestro despreciable protagonista más dolores de cabeza que los que cualquier enemigo podría provocar.

Las risas y el humor abundan en Mi Villano Favorito. Los Miniones proveen la mayoría de ambos, con sus personalidades hiperactivas, su apariencia inusual y sus voces chillonas. Parodiando a las historias clásicas de espías que todos conocemos, la cinta va de la acción y la comedia al sentimentalismo necesario para darle un cierre complaciente a su narrativa. Luego del éxito de Toy Story 3, es casi un milagro tener en nuestras pantallas otra historia que si bien no tiene la resonancia sentimental de la cinta de Pixar, es una muestra de que existen otros creadores que pueden darles la pelea en un futuro no tan lejano…

agosto 17, 2010

Habana Eva


Eva (Prakriti Maduro) trabaja como costurera en La Habana mientras sueña con producir sus diseños, mientras espera pacientemente a que su novio Ángel (Carlos Enrique Almirante) termine de hacer un cuarto propio para casarse con él. Pero su vida cambiará cuando conozca a Jorge (Juan Carlos García), un adinerado exiliado que visita Cuba con un objetivo secreto que va más allá de tomar fotos para un libro. Mientras su sueño cobra vida con la ayuda de su amiga Teresa (Yuliet Cruz), la confusión y las dudas minan el corazón de Eva, atrapada entre dos amores…

Esta es la historia de una joven que busca, como buena protagonista de una comedia romántica, realizar sus sueños y ser feliz al lado del hombre que ama. Eva parece resignada a su rutina, su trabajo tedioso en la fábrica de vestidos donde todos son iguales, a su novio que no termina de construir la habitación para poder casarse e independizarse. Hasta que un encuentro con otro hombre la hace liberar todas esas fantasías y deseos ahogados.

Los hermosos escenarios de La Habana son fotografiados mostrándonos su gente, sus calles, su arquitectura y su decadencia; mientras la historia fluye con un repertorio de música caribeña ligera y comercial.


En las actuaciones, Prakriti Maduro se luce como Eva, dominando el acento cubano y llevando el peso de la cinta. De sus contrapartes, destacan Carlos Enrique Almirante y Yuliet Cruz, quien se roba las escenas y las risas con su personaje, Teresa, una mezcla franca entre conciencia y diablilla.

Si revisamos su filmografía, Fina Torres se ha caracterizado por presentarnos roles femeninos de con fuerza y personalidad, mujeres que no se conforman, liberales y  ambiciosas. Eva no es la excepción.

Sin embargo, creo que Habana Eva es el trabajo más convencional de Torres, pues aunque se adhiere a la fórmula de comedia romántica que ya hemos visto anteriormente, pareciera adem
ás robarse un poco del melodrama típico del latino, incorporando una subtrama fantasmal que es simpática pero convierte a la cinta en una fantasía, cuando bien pudo ser una historia contemporánea de superación y realización personal con un toque rosa.