octubre 13, 2010

Kick Ass



Un comic book que no se parece a ningún otro. Una historia de súper héroes que se burla de los buenos, los malos, los nerds y los feos. ESO, señores, es Kick Ass.

No estamos hablando de extraterrestres con poderes, mutantes o enmascarados millonarios con gadgets que pelean contra el crimen en mundos fantásticos. Kick Ass mezcla lo increíble del mundo de los héroes con realidad, mucha violencia y comedia. Ridiculizando su género hasta más no poder, Kick Ass expone sus absurdas premisas recargada de acción, venganza y color (y cero diálogos PG-13, hay un banquete de groserías).

La historia inicia con un adolescente llamado Dave Lizewski (Aaron Johnson), el típico nerd cuyo único poder es ser invisible para el resto del mundo. Un día, Dave se pregunta por qué no existen súper héroes en la vida real e ingenuamente decide convertirse en uno llamado Kick Ass. Una compra rápida por Internet provee a Dave de su disfraz y de esta manera el chico se lanza al ruedo de la lucha contra el crimen.

La grabación de una golpiza lo convierte en una sensación de Internet y pronto Kick Ass es todo un fenómeno que no pasa desapercibido por el señor del crimen Frank D’Amico (Mark Strong), quien decide que es hora de acabar con la popularidad de Kick Ass. Pero D’Amico no es el único que se interesa en el inexperto héroe. Un dúo más profesional de superhéroes llamados Big Daddy (Nicolas Cage) y Hit Girl (Chloe Grace Moretz) también le echan el ojo y cuando la confrontación de fuerzas se hace inevitable, Dave aprende lo que significa ser un verdadero héroe.

El consenso popular nos dice que los héroes son símbolos del bien, la justicia y bla bla bla. Pero en Kick Ass, ese argumento rodó por las escaleras. Si acaso, los súper héroes son una pila de sadomasoquistas paranoicos al borde de la locura, vengativos y más adictos a la violencia que los propios criminales que persiguen. Nada de preceptos nobles como “the greater good” o cosas por el estilo.

En Kick Ass abunda la violencia gráfica como en una película de Tarantino. Como si temiera perder nuestra atención, el director Matthew Vaughn (Layer Cake) nos atiborra con elementos tarantinescos, del animé japonés, del humor negro y las típicas comedias adolescentes americanas para narrar su historia a un ritmo vertiginoso, explotando descaradamente a la joven Chloe Grace Moretz y desafiando cualquier concepto de lógica o coherencia.

El resultado es una cinta audaz, divertida y tan desfachatada que cuando vemos a una niña de 11 años recibir de su propio padre un entrenamiento cruel con chaleco antibalas, lo primero que pasa por nuestra cabeza es soltar una sonora carcajada. En el cajón del olvido quedó la vergüenza.

octubre 08, 2010

CÁPSULAS: The Rebound & The Private Lives of Pippa Lee

Víctima de las preferencias de una de mis panas cinéfilas llegaron a mis manos dos cintas cuyas historias giran alrededor de personajes femeninos. Hoy comparto con ustedes mis apreciaciones de ellas:
The Rebound: dirigida por Bart Freundlich (ajá, el esposo de mi querida Julianne Moore) y protagonizada por Catherine Zeta-Jones y Justin Bartha, esta comedia ligera nos cuenta de las aventuras de una recién divorciada (Zeta-Jones) que se relaciona con un chico 15 años menor que ella (Bartha). Una propuesta nada original y burda de las peripecias de dos personajes tratando de encontrarse a sí mismos mientras llevan adelante una relación que nace de su propia desorientación. Las actuaciones no son un desperdicio del todo pero los chistes de mal gusto abundan en esta historia que irónicamente es un reflejo de uno de sus personajes, un joven perdido queriendo ser adulto pero sin la madurez suficiente para dominar la situación.


The Private Lives of Pippa Lee: Esta cinta de Rebecca Miller tiene un reparto no menos que espectacular: Robin Wright Penn, Blake Lively, Alan Arkin, Keanu Reeves, Maria Bello, Winona Ryder y Monica Bellucci. La historia de Pippa Lee es la historia de Wright Penn: la de una mujer con una vida de ensueño, madre de dos hijos y esposa devota de un hombre que le lleva 30 años; Pippa Lee es amiga, confidente, la perfecta vecina, amable y perfecta. Pero al iniciar una nueva etapa de su vida en un suburbio de retirados, su mundo casi idílico comienza a descoserse como un vestido viejo y mientras los retazos de la persona que Pippa solía ser despiertan y amenazan con poner patas arriba su existencia de figurita de porcelana. Este es un rol hecho a la medida para Wright Penn, quien brilla con luz propia en este mezclote de sátira, drama y comedia. La historia derrocha personajes coloridos y fuertes personalidades femeninas, desde la errática madre de Pippa interpretada por Maria Bello, su tía Trish (una divina bohemia y lesbiana Julianne Moore) y la muy  divertida Winona Ryder como la neurótica Sam (te extranaba Winona). Las Vidas Privadas de Pippa Lee es un accidentado viaje emocional donde exploramos las relaciones de madres e hijas, amantes, amigos y esposos, sus errores, tragedias y hasta los misterios del sonambulismo. Recomendada.