mayo 14, 2011

127 Horas - 127 Hours


Sinopsis: Una suerte de experto deportista extremo, Aaron Ralston se prepara para un fin de semana escalando las montañas de Utah sin ninguna compañía. Sale de casa sin que nadie se entere de sus planes, dónde irá y qué va a hacer. Y en un giro dramático a lo que sería un escape sin mayores novedades, un resbalón deja a Ralston colgando en una estrecha grieta, sostenido únicamente por una gigantesca roca que le ha atrapado un brazo. Sin la esperanza de ser encontrado y contra todas las probabilidades de sobrevivir, se inician 127 horas cruciales para Aaron.

Confrontar la adversidad le da al ser humano una nueva perspectiva. Para muestra está el protagonista de 127 Horas (James Franco). Un experto escalador, un deportista nato que vive la emoción y la adrenalina de brincar de un risco a otro, montar bicicleta volando por el aire o lanzarse de clavado a los pozos subterráneos de las montañas que tanto ama, él está ciertamente preparado mejor que nadie para la prueba que la vida le lanza. 127 horas aislado del mundo, consciente de que si no toma medidas extremas su destino est
á sellado. Y Aaron, debo decir, lo asume lo mejor que se puede. Pero en esas 127 horas, entre sueños, lamentos, delirios y reflexión, Aaron gana mucho más de lo que pierde.

La propuesta cinematográfica del director Danny Boyle no ofrece nada nuevo en 127 Horas. Es un collage de sus trabajos pasados, un poco de Trainspotting, algo de The Beach, otro de Slumdog Millionaire. Es una mirada complaciente, entretenida y electrizante llena de momentos, alucinaciones y segmentos dignos de un video musical. El logro de 127 Horas es permitir que por 94 minutos, el espectador esté interesado en conocer el desenlace de Ralston, y para mí eso tuvo más que ver con la interpretación de James Franco que con la fotografía, la música, el guión y la dirección, elementos
todos que hacen de esta producción una trampa seductora, pero que en el fondo son simples artificios de un cineasta que no sale de su zona de confort.

mayo 06, 2011

El Escritor Fantasma - The Ghost Writer



A sus 74 años, el director Roman Polanski continúa con pulso fiel el camino que inició hace casi 4 décadas. Maestro en el manejo del suspenso, del fim “noir”, su nueva producción El Escritor Fantasma es de las mejores películas que adornan la cartelera y sin duda una de las mejores del 2010.

La cinta está protagonizada por Ewan McGregor, quien es contratado como "escritor fantasma" para reeditar las memorias del ex primer ministro de Gran Bretaña Adam Lang (Pierce Brosnan). El escritor original fallece bajo circunstancias que podemos catalogar más que extrañas y McGregor sospecha que en el manuscrito dejado por su predecesor se encuentra la clave de su muerte y otras verdades turbias sobre la vida política de Lang y su círculo cercano.

Las conspiraciones se respiran en cada recoveco de la mansión solitaria y escabrosa del Primer Ministro. Polanski nos sumerge en un viaje de descubrimientos, intrigas y manipulación, utilizando el terror psicológico con impecable técnica y persuasión. Cada personaje está dise
ñado para causar desconfianza. El ambiente que se transpira en cada escena es asfixiante y agobiante. Polanski evoca a Hitchcock una y otra vez, y lo hace estupendamente. 

Existen similitudes entre la historia y la vida real, desde el parecido del perfil del Primer Ministro Lang con Tony Blair y otras referecias políticas más obvias. Pero no se confundan, el foco de la película es el fantasma y su búsqueda de la verdad, el resto es una cortina de humo para confundirnos y luego darnos la estocada final: pues resolver un misterio es una minúscula parte cuando estamos librando una batalla contra los titiriteros que controlan el poder.