octubre 20, 2011

CÁPSULAS: La Versión de Mi Vida - Barney's Version, Win Win


Hoy me voy con un doblete de Paul Giamatti.

La primera cinta es Barney's Version. Giamatti encarna a Barney Ponofsky, uno de esos personajes imperfectos, depresivos y políticamente incorrectos que el actor sabe cómo hacerlos interesantes y hasta encantadores, a pesar de sus múltiples defectos. No sé si definirla como un drama con matices de comedia o una comedia con matices dramáticos y bien poco que importa. Basada en una aclamada novela de Mordecai Richler (que no he leído), la película abarca 40 años de la vida emocional de un hombre imperfecto, las mujeres que lo amaron y los hombres que de una ú otra manera marcaron su vida: su padre Izzy (Dustin Hoffman) y su mejor amigo Boogey (Scott Speedman). Como ya dije, Barney no es precisamente una monedita de oro, sin embargo nos atrapa con su apasionada y sincera manera de abordar la vida.

Entre décadas, esposas, países y escenarios diversos, somos testigos de una retahíla de recuerdos y momentos, unos más conmovedores que otros. Giamatti se apoya en un excelente reparto que brinda el balance necesario a su Barney, desde Rosamund Pike, Speedman y el magnífico Hoffman, que parece lucirse más en estos peque
ños papeles. El guión es rico e ingenioso y el humor judío es simpático pero no excesivo. A ratos la película se siente algo larga, sin embargo vale la pena darle una oportunidad a Barney y su historia, a ratos dulce, trágica, temperamental y graciosa. Como la vida misma pues.

 
La segunda cinta, también protagonizada por Giamatti, es Win Win. Un poco más modesta que la vida Barney, Win Win nos regala una historia dulce y peculiar sobre unos personajes en busca de una segunda oportunidad. Mike Flaherty (Paul Giamatti) es un abogado decente con serios problemas económicos, abrumado por la presión de mantener a su familia, luchando para sobrevivir en medio de la crisis. Hasta que se presenta una oportunidad para aliviar un poco sus problemas, una oportunidad que implica tomar una decisión no muy ética. Pero Mike la toma, y las consecuencias no se hacen esperar. A su vida llega un chico llamado Kyle (Alex Shaffer), cuyo pasado no es el más feliz, y es ahí cuando la historia de estos dos despega.

El guión nos presenta una serie de relaciones de manera observadora, sin prejuicios o conclusiones, manteniendo su foco en las relaciones que se desarrollan entre los personajes, mostrándonos sus debilidades y virtudes sin santificar o satanizar. En algunos segmentos, la historia se va un poco a los extremos en sus planteamientos, pero el director Tom McCarthy los maneja con humor y ternura sin apegarse mucho a las convenciones de este tipo de comedias. Es una película sencilla, humilde y cálida sobre un grupo de personas cuyas luchas se sienten reales, tratando de hacer lo mejor que pueden y tomar las decisiones correctas
.