febrero 25, 2000

The Insider - El Informante

Publicada en el 2000.


Las agridulces bocanadas de un soplón


He aquí un hecho de la vida real que le costó 264 millardos de dólares a la industria tabacalera cuando fue demandada por 50 estados que reclamaban costos médicos asociados con el abuso de la nicotina en los cigarrrillos.

Jeffrey Wigand (Russell Crowe) es el informante, un científico despedido injustamente y amordazado por un acuerdo de confidencialidad con su ex empleador, Brown & Williamson.Lowell Bergman (Al Pacino) es un periodista investigativo productor del segmento de Mike Wallace para el programa 60 Minutos, quien se topa con una historia que lo pone en contacto con Wigand. Sus instintos periodísticos reconocen un secreto devastador detrás del silencio de Wigand.

Esta es una historia sobre los retos y conflictos morales que enfrentan los periodistas. El filme se basa en un artículo publicado en 1995 por Vanity Fair, titulado El Hombre que Sabía Demasiado.

El Informante examina a una sociedad que cree estar bien informada de los hechos, así como un aspecto tan controversial del periodismo como es la libertad de expresión. Refleja los detalles y el contexto de la historia.

Como Bergman, Pacino es como un huracán de furia al ver su historia amenazada. Uno casi puede sentir su emoción como periodista cuando se da cuenta del notición que tiene entre sus manos. Plummer, como Mike Wallace, es confiado, experimentado, un emblema del periodismo americano, hinchado de orgullo y con un ego titánico.

Pero el corazón del filme es Russell Crowe, el informante en persona. Con cabello gris, unos kilos de más, siempre pareciera estar a punto de llorar. Crowe le da vida a la conflictiva personalidad de Wigand.

El director Michael Mann mantiene el dramatismo con diálogos cortos. La cámara en mano es diestra, la iluminación llena de contrastes, paisajes encandiladores y volúmenes que van desde mutismo al bullicio extremo. Pero lo más refrescante de El Informante es su disposición en permitir a la audiencia descifrar el acertijo, escuchar con antención, ver el rompecabezas entero, no las piezas sueltas.

febrero 24, 2000

The Talented Mr. Ripley - El Talentoso Sr. Ripley

Publicada en el 2000.


La "Dolce Vita" de un impostor


¿Es realmente preferible fingir ser "alguien" a ser un "don nadie"? El director Anthony Minghella (El Paciente Inglés) maneja esta interrogante en su más reciente filme, El Talentoso Sr. Ripley.

A través de los seductores escenarios en la Italia de los años 50, Minghella deambula exhibiendo el estilo de vida despreocupado de una sociedad privilegiada que lleva una existencia de lujos, belleza, ocio y caprichos. Y es mostrándonos todas esas maravillas que el director nos convence de que es preferible fingir ser un "alguien" en este mundo de ensueño.

Por tal motivo es que Tom Ripley pretende ser parte de esta pandilla de mocosos veinteañeros que se broncean en playas de arenas blancas, navegan en botes por mares azules y bailan al ritmo del jazz en clubes nocturnos donde los excesos son bienvenidos.

Su pasado es vago, pero obviamente Tom es pobre, y sin ningún atributo físico atractivo. 
Eso sí, tiene un olfato de sabueso para reconocer millonarios y su único talento es imitar acentos, firmas y expresiones casi instantáneamente.

Así, desde que Ripley comienza a saborear la "dolce vita" con sus amigos americanos, se percata que es hora de un cambio de vida.

Pero con cada capa de decepción y engaño viene otra de peligros y obsesiones, y estas últimas llevan a Ripley más allá de los límites de la cordura, con tal de mantener su ilusión viva.

El Talentoso Sr. Ripley es el tipo de filme que perdura en nuestra memoria, no por lo que vemos en la pantalla, sino más bien por lo que no se ve en ella. Nos deja muchas preguntas sin responder.

Con un reparto de bellas y talentosas caras que incluyen a Matt Damon, Gwyneth Paltrow, Jude Law, Cate Blanchett y Philip Seymour Hoffman, Minghella transforma a Ripley no sólo en un thriller psicológico, sino también en un suspenso clásico.

febrero 22, 2000

American Beauty - Belleza Americana

Publicada en el 2000. Ganadora del Oscar a la Mejor Película.


La caída del sueño americano

Todos lo buscan desesperadamente. Encontrar la pareja perfecta. Un matrimonio estable, una familia, una casa bonita en un suburbio. Un trabajo que brinde comodidad, seguridad, lujos y caprichos. Una vida perfecta. El sueño americano.

Y sin embargo, para Lester, Carolyn y Jane Burham, el sueño americano es un fraude. Los Burham están frustrados, aburridos. Lester admite sentirse como un fracasado. Carolyn no lo haría en un millón de años. Jane no ve la hora de irse de casa.

Rutina. Vacio. Aburrimiento. Así es la vida en la casa Burham, hasta que Jane le presenta a sus padres a Angela, su amiga del colegio y Lester obtiene un motivo para tomarle gusto a la vida.

Angela se transforma en el objeto de fantasías tan fuertes que convierten a Lester en un hombre diferente. Una crisis lo asalta, asustando y escandalizando a su esposa e hija. Nada lo puede detener.

Belleza Americana nos dice que no hay nada peor que lo "ordinario". ¿Y qué es ordinario? ¿Un ex militar que desprecia a los homosexuales? ¿Escuchar música de consultorio dental mientras cenamos? ¿La joven que usa su apariencia para crear una imagen de diosa, cuando en realidad, es otra adolescente temerosa? Belleza Americana se atreve a explorar el significado de la belleza a través de los ojos de sus personajes.

Annette Bening es sensacional como Carolyn, la esposa amargada que seduce, adula, tropieza y llora por aferrarse a la respetabilidad. Thora Birch, Mena Suvari y Wes Bentley brillan con luz propia como Jane, Angela y Ricky.

Pero la película es sin vacilaciones de Kevin Spacey. Su Lester es como muchos hombres que andan por ahí, y sin embargo, Spacey lo hace único, auténtico. Un ícono trágico del hombre americano.

El cambio de Lester no es simplemente una crisis de mediana edad, sino una revelación de que existe en la vida mucho más de lo que él ha obtenido de ella. Y como el propio Lester se dará cuenta, él quizás no sea un perdedor, pero ya es demasiado tarde para ganar.

febrero 17, 2000

The Cider House Rules - Las Reglas de la Vida

Publicada en el 2000.
Aprendiendo a vivir

"Buenas noches, príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra", susurra suevemente el Dr. William Larch todas las noches a los niños antes de acostarlos, pues él es el cuidador de muchos y figura paterna en el orfanato de St. Cloud, donde algunos de los niños abandonados crecen sin encontrar un hogar. Tal es el caso de Homer Wells, un chico a quien el Dr. Larch aprecia muchísimo y toma bajo su tutela, enseñándole todo sobre medicina hasta el punto de convertirlo en un talentoso doctor sin licencia.

Pero St. Cloud no solo es centro de adopción, sino también un destino seguro para mujeres buscando un aborto. Aunque es una actividad ilegal, el Dr. Larch está a favor de la misma y su disposición es igualmente fuerte tanto para traer una nueva vida al mundo como para evitarla. Homer como ayudante fiel respeta su filosofía, aunque no comparte ciertos criterios morales con el buen doctor, pero su cariño y cuidados lo mantienen junto a Larch, mientras resiste el destino que le ha sido planificado.

Llegado el momento, Homer siente la necesidad de ver el mundo con sus propios ojos y experimentar la vida fuera de St. Cloud. Es así como comienza su descubrimiento de las reglas de la vida. 

Homer no va muy lejos de casa, pero impone la distancia suficiente como para desarrollar una vida propia. Conoce el amor, la risa, y también la dura realidad que choca drásticamente con los altos ideales que podía alimentar en su pequeño santuario de St. Cloud. 

Las Reglas de la Vida, dirigida con gran belleza por Lasse Hallström, es una cinta sentimental; un poco predecible, pero nunca en un tono que disminuya el agridulce despertar de su protagonista a la vida. 

A través de ciertas circunstancias, Homer aprende que  en la vida ciertas reglas aplican y otras no, aunque estén colgadas en una pared o residan en las morales que gobiernan nuestra razón. Esa es su lección más grande, mientras se convierte en hombre: las reglas de nuestras vidas tenemos que hacerlas nosotros mismos, las existentes, muchas veces hay que romperlas o doblegarlas a nuestra conveniencia. 
 
Adaptado del bestseller de John Irving , Las Reglas de la Vida es un filme maduro, con personajes maravillosos, imperfectos, pero con una sensibilidad nunca condescendiente.

Esta es una historia sobre sueños, expectativas y los caminos hacia la madurez. Homer inicia su viaje de autodescubrimiento infestado de excitación, de hambre por vivir, y los caminos que toma, están llenos de realidad, de ironía y la sensación de haber escogido, como en el poema de Robert Frost, el camino menos transitado.