febrero 18, 2001

Gladiador

Ganadora del Oscar a la Mejor Película en 2001


Guerrero colosal, héroe sin paralelo


Un César con algo de sentido común no tendría opción: Gladiador se merece la señal de APROBADO, no con uno, sino con los dos pulgares arriba. Con tecnología digital de última punta, la épica romana del director Ridley Scott nos trae de regreso la gloria que fue Roma.

A punto de morir, el emperador Marco Aurelio toma la decisión de nombrar como su sucesor a Máximo, general de su ejército, con la esperanza de que él proteja a Roma y devuelva el poder al pueblo. Pero su hijo Cómodo, decidido a no cumplir la voluntad de su padre, desatará una cadena de eventos que cambiará el futuro del Imperio Romano.

Máximo deberá sobrevivir a la ira celosa de Cómodo, el asesinato de su familia y la infamia de ser esclavo. Pero será justo como un gladiador que Máximo hallará la manera de servir de nuevo a Roma y cumplir la promesa hecha al difunto Marco Aurelio.

Reviviendo toda la pompa y ceremonia de las civilizaciones antiguas, Gladiador los deslumbrará con batallas extraordinarias, escenas de pelea realistas y unas vistas admirables de Inglaterra, Malta, Italia y Marruecos.

Russell Crowe es un magnífico gladiador; una combinación de cerebro, músculos y alma noble, que lo coloca en el mismo rango de Kirk Douglas en Espartaco o Charlton Heston en Ben Hur. Su Máximo es un héroe en toda la extensión de la palabra, virtuoso, genuino, carismático y muy, muy humano.

El resto del reparto es magnífico, desde la selección de Joaquim Phoenix como el despreciable Cómodo, cuyos resentimientos y celos son palpables, hasta Richard Harris en su pequeño pero impactante papel de Marco Aurelio. Excelentes son Oliver Reed (quien falleció unos días antes de culminar el rodaje), soberbio como el ex gladiador Próximo, Connie Nielsen en el papel de Lucilla, Djimon Hounsou como Juba y el veterano Derek Jacobi como el senador Gracchus.

Bajo la dirección de Ridley Scott Gladiador triunfa al encontrar un perfecto balance entre acción y emoción. Su foco principal está en los personajes y el flujo de una historia que captura la importancia de nuestras acciones. Sus protagonistas emiten vitalidad, en el campo de batalla, en la arena sangrienta y sobre todo, nos convencen que vale la pena vivir o morir por nuestros valores e ideales.

febrero 05, 2001

Cast Away - Náufrago

Publicada en el 2001.


Fuera de sincronía
 

La piel curtida por el sol. Menos ropa. Más cabello, menos kilos. Una mirada vacía. Un silencio ensordecedor. Cuatro años varado en una isla pueden dejarnos con mucho más que un bronceado. Cuatro años pueden cambiar nuestras prioridades.

Las comodidades de todos los días no significan nada comparadas con la seguridad de saber cuándo beberemos un vaso de agua con hielo. La necesidad de relacionarnos con otras personas adquiere un valor inapreciable cuando, ahogados en la más profunda soledad, comenzamos a hablar con una pelota de volleyball.

Y esas son algunas de las lecciones que aprende Chuck Noland.

Náufrago es una visión optimista de como un hombre obsesionado con el reloj se ve forzado a desprenderse física y emocionalmente de la noción del tiempo. Tom Hanks es Chuck, un analista de sistemas de Federal Express, experto en resolver problemas, en conectar a la gente; para él, cada minuto cuenta, el tiempo lo vale todo.

Y mientras su apretada agenda lo lleva a lugares remotos como Rusia, Asia o París, en Memphis lo espera su novia Kelly.

La víspera de Navidad, Chuck debe partir de nuevo, dejando a Kelly con las palabras "regreso en un momento", flotando en el aire.

La vida -tal parece- puede estar llena de ironías.

Así que en vez de regresar, el avión de Chuck se estrella y lo deja durante cuatro largos años atrapado en una isla desierta. Cuatro años donde sobrevivir es el reto. Aprender a pescar, abrir un coco, buscar un refugio, prender un fuego Luego, superados los obstáculos, sobrevivir no importa. Importa vivir.

Y Chuck vive una especie de renacimiento: habla con Wilson, una pelota de volleyball que se convierte en su único compañero.

Finalmente, se dan las condiciones para que el náufrago y su pelota dejen la isla y regresen a la civilización. A un mundo que siguió. Donde el tiempo no se detuvo. Un mundo que ya no está más en sincronía con Chuck.

Náufrago nos muestra qué tan irreversible es el pasado y cuán marcados estamos por las experiencias que vivimos.

El director Robert Zemeckis nos muestra los cambios en la vida de Chuck. Ocupada al principio, lenta y llena de silencios durante su aislamiento, reflexiva a su retorno al mundo "normal".

Tom Hanks carga sin problemas el peso del 90% de la película en sus hombros. Los cambios de Chuck son tan obvios como sus cambios físicos. Poco a poco, se desconecta de la realidad y al cabo de cuatro años, esa chispa que nace de nuestras relaciones humanas, no es más que una sombra vaga perdida en su mirada. Pero la esperanza de regresar a casa, con sus seres queridos, siempre está latente.

Y una vez agotada esa esperanza, que difícil debe ser descubrir que ya no encajas en aquello que solía ser tu vida. ¿Qué puedes hacer entonces?

Mira las posibilidades que el camino ofrece...y sonríe.