mayo 23, 2001

La Viuda de Saint-Pierre

Publicada en el 2001.


Crimen sin redención


La viuda de Saint-Pierre no es una mujer. Es el instrumento que deja a las mujeres sin esposo.

La viuda de Saint-Pierre es una guillotina.

En el año 1850, en la pequeña isla franco-canadiense de Saint Pierre, Neel Auguste es condenado a muerte por asesinato, pero bajo la ley francesa sólo puede ser ejecutado con la guillotina. 

Pero en Saint Pierre no hay viuda (coloquialismo francés para la palabra guillotina), así que hay que esperar que importen una.

El condenado (Emir Kusturica) es un hombre taciturno, gentil y dócil. Está bajo la custodia del capitán de la guarnición militar de la isla (Daniel Auteuil), un hombre independiente, orgulloso, humano y muy enamorado de su esposa, conocida como Madame La (Juliette Binoche). Ella, con la aprobación de su esposo, rehabilita al prisionero, ofreciéndole confianza y la oportunidad de redimirse a través del servicio comunitario.

Mientras Neel se gana poco a poco la simpatía y los corazones del pueblo, el Gobernador de la isla, pomposo y dedicado a mantener su propia autoridad por encima de cualquier principio de justicia e igualdad, se afana con determinación a llevar a cabo la ejecución.

Este es un film sobre el fatalismo. La viuda de Saint-Pierre es una cinta sobre las elecciones morales, los crímenes sin redención y el amor de una pareja fortalecido por el respeto mutuo. Kusturica, director de piezas de gran calidad como Undergorund, debuta como actor en un rol que dice poco pero expresa millones con sus ojos y lenguaje corporal. Juliette Binoche brilla como la heroína apasionada y voluntariosa, mientras que Auteuil refleja perfectamente la confianza y nobleza del capitán, virtudes basadas en su convicción y autoridad, no en su título o uniforme.

Sin crear un discurso aleccionador, Leconte también nos entrega una lección sencilla pero conmovedora, que nos hace reflexionar: cualquier oportunidad de redención en esta vida perece junto al condenado a muerte.

mayo 20, 2001

La Chica del Puente

Publicada en el 2001.

Jugando a Vivir


El director Patrice Leconte nos presenta a Adele (Vanessa Paradis) mientras ruedan los créditos del film. Su rostro expresivo y abierto nos engancha a medida que un interlocutor desconocido le hace preguntas sobre su vida. Adele no parece tener mucha autoestima, se queja constantemente de su mala suerte y tiene relaciones sexuales con casi todos los hombres que le dedican un mínimo de atención. Decepcionada una y otra vez, Adele toma la decisión de saltar de un puente en París, pero un extraño (Daniel Auteuil) la detiene y convence para que sea su compañera de trabajo. El hombre, Gabor, es un lanzador de cuchillos profesional.

Así, la Chica del Puente se convierte en diana.

Filmada en blanco y negro, Leconte cuenta la historia de su amor como una fábula. La popularidad del peligroso acto de Adele y Gabor aumenta, así como su atracción y la buena fortuna. Mientras viajan por Montecarlo, Italia y otros destinos exóticos, los compañeros se sumergen en un mundo desesperado en el que las personas están atrapadas en los juegos de la vida.

A medida que los actos se hacen más difíciles (Gabor se venda los ojos, Adele es colocada en una diana giratoria), su pasión es más intensa: la intimidad del peligro, la vulnerabilidad y la confianza carga el ambiente entre ellos. No tienen sexo, pero en la realización de su acto existe una conexión sensual profunda.

Leconte sigue las experiencias de Adele y Gabor, y con cada giro en la trama, nos hace reflexionar sobre los lazos entre el amor, la suerte y el destino.

Paradis junto a Daniel Auteuil, dan vida a dos personajes que se complementan perfectamente a pesar de su diferencia de edad. El encanto e ingenuidad de Adele, así como su lujuria constante, constrasta con la confianza y persuasión de Gabor. Pero a medida que transcurre la historia, su vulnerabilidad emerge y el balance en su relación se hace más complejo.

La Chica del Puente es provocativa, sensual y entretenida de principio a fin. Una historia donde nos afirman que "la suerte se hace". Donde saber qué se puede perder es la clave para ganar.

mayo 15, 2001

15 Minutes - 15 Minutos

Publicada en el 2001.


Parecieron 150


Sangre, violencia, asesinato, son los elementos que Oleg y Emil explotan con una cámara de video para conseguir sus 15 minutos de fama en la tierra de las oportunidades, Estados Unidos. La brillante idea de estos hombres es vender la cinta donde los filman a un programa de televisión por la suma de un millón de dólares.

En medio de sus hazañas brutales se verán envueltos dos investigadores del caso (De Niro y Burns), así como un periodista inescrupuloso. Cada uno de estos personajes se dejará llevar  por las abrumadoras consecuencias que conlleva la fama.

Escrita y dirigida por John Hertzfeld, 15 Minutos es un thriller criminal que expone la ambición desmedida de los medios de comunicación -particularmente la televisión- por conseguir el liderazgo dentro de su género, a través de la exposición de hechos barbáricos. 

Parece una mezcla de los recientes shows Real TV, Cristina, Geraldo y COPS con un episodio de Policías de New York. 

El guión no pareciera decidirse entre la crítica a los medios, la sátira de los shows mediocres de TV que plagan a Estados Unidos o el thriller policial que contiene la historia. El mayor problema es que pareciera regodearse en la violencia que tanto busca criticar.