Corazones Ardientes - The Burning Plain


Un tráiler en llamas sobre una planicie desolada inicia una tortuosa travesía emocional en la cinta de Guillermo Arriaga, Corazones Ardientes.

A través de su característica narrativa fracturada, el director y escritor de películas como Amores Perros y 21 Gramos nos invita a explorar las vidas de unos personajes separados por el tiempo y las circunstancias: Sylvia (Charlize Theron), una mujer que lucha con sus demonios internos, Gina (Kim Basinger) y Nick (Joaquim de Almeida), una pareja que debe lidiar con las consecuencias de su romance prohibido y Mariana (Jennifer Lawrence) y Santiago (Danny Pino), dos adolescentes tratando de reconstruir sus vidas luego de una tragedia.

Contar mucho de la trama estropearía la experiencia. El guión escrito por el mismo Arriaga nos presenta una historia un tanto intrincada pero a la que si le prestamos la suficiente atención, podremos resolver sin inconvenientes.

Las piezas que componen Corazones Ardientes forman un rompecabezas que poco a poco va tomando forma, develando sus misterios. La culpa, la redención, el amor y las relaciones entre padres e hijos son los temas protagonistas de este drama en el que Arriaga saca provecho del talento de su reparto: Theron es desgarradora, Basinger es vulnerable y atormentada; Lawrence es una revelación. Los caballeros también se lucen, aunque con papeles menos impactantes.

Entre los desérticos paisajes de México y las impersonales ciudades de Estados Unidos, estos seres nos mostrarán las cicatrices y los miedos paralizantes que los traumas producen y como la sanación, aunque esquiva, está latente en los lugares menos inesperados.

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